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Dan Jacobo Beninson, un
importante paladín de la ciencia y la tecnología nucleares en la Argentina,
y cuya eminencia en los temas de radioprotección fue internacionalmente
reconocida. Dan Beninson nació en Buenos Aires en 1931; fue Médico y Doctor
en Física Aplicada. |
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Desde 1955,
trabajó con interrupciones, en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA),
ocupando diversos cargos. Varias veces fue Miembro del Directorio y llegó a
ser su Presidente entre 1998 y 1999. También fue el primer Presidente de la
Autoridad Regulatoria Nuclear, desde su creación en 1994 hasta su
designación como Presidente del Directorio de CNEA en 1998.
Fue co-fundador de Asociación Internacional de Protección Radiológica y de
la Sociedad Argentina de Radioprotección (SAR), cuya presidencia ejerció.
Su carrera internacional fue también muy destacada. Entre 1974 y 1979 fue
Director de la Secretaría Científica del Comité Científico de las Naciones
Unidas para el Estudio de los Efectos de las Radiaciones Atómicas (UNSCEAR).
Durante muchos años, perteneció a la Comisión Internacional de Protección
Radiológica (ICRP) cuya presidencia ejerció entre 1985 y 1993, después de
haber sido su vicepresidente entre 1977 y 1985. En 1986 formó parte del
primer grupo de expertos convocados para analizar las consecuencias
probables del accidente de Chernobyl. Entre 1987 y 1994 también formó parte
del Grupo Internacional Asesor en Seguridad Nuclear (INSAG), del Organismo
Internacional de Energía Atómica (OIEA). Hasta su retiro en 2000 siguió
siendo miembro del ICRP, y luego, Miembro Honorario.
Entre las numerosas distinciones recibidas, mencionemos tan sólo qie en 1983
recibió el Premio Konex y en 1991 fue nombrado “Personalidad del Año” por la
Sociedad Nuclear Americana, por sus aportes; en 1998, fue distinguido por el
Centro de Estudios Empresariales de la República Argentina con el premio
República de Oro 1998 por su Trayectoria Personal. También era miembro de
varias Academias y Asociaciones internacionales relacionadas con su
especialidad, la Protección Radiológica.
Dan fue un entusiasta defensor del desarrollo nuclear argentino durante toda
su vida y uno de los responsables de que la Argentina figure entre los
países que se destacan en su ciencia y en su tecnología.
Sus relaciones con INVAP, cuyo Directorio integró entre 1987 y 1989, fueron
de constante apoyo y aliento, expresados con bonhomía y matizados por el
perfume de sus infaltables cigarros puros.
En particular, Dan fue un entusiasta del proyecto CAREM, un reactor de
potencia “inherentemente seguro” propuesto por INVAP a la CNEA. Como
homenaje póstumo, nada nos gustaría más a nosotros –y probablemente también
a ese patriota tecnológico que fue Dan Beninson- que la concreción de la
primera central nuclear totalmente argentina.
(fuente: INVAP SE)
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