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En
Agosto de 2002
nació PAMPA, la primera ternera nacida por clonación de células somáticas
fetales en Latinoamérica.
En los meses siguientes
nacieron varias terneras que integraron la “Dinastía Pampa”. Todas ellas son
clonadas pero algunas, además, son portadoras de un gen de otra especie
(humana en este caso), es decir: transgénicas.
Las terneras transgénicas
de la Dinastía Pampa son clonadas a partir de células somáticas totalmente
diferenciadas (fibroblastos fetales obtenidos de la piel del individuo) y se
caracterizan por ser portadoras de un fragmento de ADN (un gen) de hormona
de crecimiento humana (o somatotropina), que es ajeno al patrimonio genético
de los bovinos.
Las ejemplares más
destacados de esta dinastía son: Pampa Clara, Pampa Serena y PAMPA MANSA.
Esta última nacida el 24 de Septiembre de 2002, fue extensamente
estudiada y se comprobó que posee el gen de hGH con la secuencia correcta e
insertado adecuadamente en su nuevo entorno celular.
La obtención de terneras
clonadas y transgénicas para el gen de la hormona de crecimiento humana
demostró, ya para fines del 2002, el éxito de la primera etapa del proyecto.
En
Octubre de 2003 se pudo anunciar que PAMPA MANSA comenzaba a dar leche
conteniendo hormona de crecimiento humana. Argentina se convertía entonces
en el primer país del mundo que lograba la producción de hormona de
crecimiento humana en bovinos clonados y transgénicos.
Luego de una estimulación
temprana de sus glándulas mamarias, PAMPA MANSA comenzó a producir en su
leche, hormona idéntica a la natural, superando toda estimación previa. Los
científicos de Bio Sidus infieren que la producción de un solo animal podría
satisfacer holgadamente la demanda total de este medicamento en nuestro país
y sería suficiente para abastecer por completo a Latinoamérica.
El producto era
biológicamente activo, siendo capaz de promover el crecimiento de animales
de laboratorio. Su perfil fisicoquímico resulta idéntico al producido por la
hipófisis humana.
Alentados por el éxito
alcanzado, en virtud de su perfil exportador y la demanda mundial de este
medicamento, Bio Sidus anunciaba en octubre de 2003 que había iniciado la
clonación de PAMPA MANSA para dar lugar a la concreción del primer Tambo
Farmacéutico.
En
Enero de 2004 un
nuevo paso cumplido. La Dinastía PAMPA MANSA ya es una realidad.
Los días 5 y 12 nacieron
PAMPA MANSA II y PAMPA MANSA III, clones de clon transgénicos, originados en
células de PAMPA MANSA.
El Tambo Farmacéutico para
Hormona de Crecimiento Humana ya cuenta con tres ejemplares de alta
capacidad productiva.
Una vez más, los pasos que
da Bio Sidus son un claro ejemplo de la excelencia y eficiencia
científico-tecnológica en las que apoya su estrategia de investigación y
desarrollo para mejorar la calidad de vida.
El tratamiento con hGH, al
igual que otros basados en la acción de proteínas con baja actividad
específica, como la insulina y el tPA, requieren que estos medicamentos se
produzcan en alta escala para poder abastecer la demanda de los mismos a un
costo razonable.
A partir de la experiencia
acumulada en el aislamiento e inserción de genes, sumada al advenimiento de
las técnicas de clonación, Bio Sidus decidió investigar nuevas alternativas
para la producción de proteínas con fines terapéuticos.
Con este fin, Bio Sidus,
líder en biotecnología, se propuso un ambicioso proyecto, la producción de
hormona de crecimiento humana en leche de vacas transgénicas, implementando
el modelo de Tambo Farmacéutico.
Esta estrategia de
producción ofrece sustanciales mejoras en los rendimientos finales, sobre
todo cuando se la compara con aquellos sistemas desarrollados en bacterias o
células en cultivo.
Los antecedentes mundiales,
relatados para esta forma de producción, indican que un animal puede llegar
a secretar más de 20 gramos de la proteína transgénica por día.
Siguiendo este razonamiento
y con estimaciones conservadoras, se calcula que cada animal podría producir
en su leche unos 5 kilogramos anuales de una proteína específica.
En este modelo, la hormona
de crecimiento humana, presente en la leche de bovinos, deberá ser aislada y
purificada en el laboratorio hasta su máxima homogeneidad (proteína pura)
para poder elaborar con ella un medicamento inyectable, eficaz y seguro.
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