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GENERADORES EOLICOS

  Existen diseños y prototipos nacionales de generadores eólicos que superan el Mw de potencia. La empresa mendocina IMPSA Wind es el líder del sector con importantes exportaciones y proyectos de granjas eólicas en el país. La acompaña INVAP SE en este desafío ya convertido en una competencia comercial interna en la Argentina que cuenta con grandes recursos eólicos. Ambas empresas contratan a especialistas de todo el país para diversas etapas de sus diseños, siendo el Centro Atómico Bariloche/Instituto Balseiro uno de los lugares con más actividad de investigación y desarrollo al respecto. Un maravilloso ejemplo argentino de transferencia tecnológica del ámbito científico-académico al industrial.

 

Pese a las excelentes condiciones naturales que se registran básicamente en la región patagónica, y a los avances tecnológicos que han reducido el costo de los equipos, el aprovechamiento de la energía eólica en el país sigue siendo una materia pendiente.

La participación del sector dentro del parque de generación eléctrica es mínima. De la capacidad instalada total de algo más de 24.000 MW que existe a nivel nacional, las plantas eólicas sólo llegan a aportar el equivalente al 0,001%.

Según el "Plan Estratégico Nacional de Energía Eólica" que tiene en ejecución la administración kirchnerista, para el 2010 las usinas impulsadas por los vientos deberían aportar 300 MW de generación, casi diez veces más que ahora.

Para lograr ese objetivo, la Nación y algunas provincias establecieron varios incentivos y desgravaciones fiscales que apuntan a facilitarle el camino a los inversores privados.

Además, por medio de ENARSA —la empresa estatal de energía—se prevé instalar nuevos parques eólicos en ocho provincias. Ya están en fase experimental varios aerogeneradores en Comodoro Rivadavia que totalizan 60 MW. Y los próximos emprendimientos se localizarían en Santa Cruz, Buenos Aires, Río Negro, La Rioja, Neuquén, San Juan y La Pampa.

En tanto, la firma privada Emgasud y la provincia de Chubut tienen en las gateras una iniciativa para construir un polo generador que agregaría otros 100 MW de origen eólico.

Según un informe de la consultora Value Partners, la inversión para poner en marcha una central eólica se redujo notablemente en los últimos 25 años.

En 1980, la instalación de una planta eólica era ocho veces más cara que una usina convencional. En cambio ahora, con un costo de inversión de US$ 700 por kilowatt generado, la energía eólica se convirtió en una alternativa competitiva frente a las centrales térmicas a con carbón y combustibles líquidos.

¿Y cómo les va a los pequeños productores de electricidad, algunos con equipos eólicos comprados hace una década? En general, se trata de cooperativas que instalaron parques de pequeña potencia, con la excepción de la de Comodoro Rivadavia, que con 17 MW, tiene una planta que califica de mediana.

La única “granja eólica” de la Argentina que no pertenece a una cooperativa, es de una municipalidad: la de Pico Truncado, con 2,4 MW instalados. Todo el parque eólico argentino, que a fecha de hoy suma 27,76 MW, se construyó con aerogeneradores importados, aunque en algunos equipos se usaron torres locales, y el costo superó o redondeó los 1000 U$ por cada kilovatio instalado

El único proyecto eólico de magnitud y aparentemente en firme, es el de la estatal ENARSA, con un primer parque de 60 MW llamado “Vientos de la Patagonia I”. ENARSA planea instalar 300 MW en unos 3 años, comenzando por este primer parque eólico de 60 MW en Comodoro Rivadavia, en sociedad con la Provincia de Chubut. Pero por el momento el cronograma de obra es incierto.

Recientemente el Gobernador de Chubut y funcionarios del gobierno nacional mencionaron un posible emprendimiento privado con una central térmica de ciclo combinado mas un parque eólico de 100 MW, en la zona norte de la provincia de Chubut, con una inversión de 1.240 millones de pesos. Dado el régimen de vientos, sería un sitio razonable, aunque no tan bueno como Comodoro Rivadavia, que los tiene mucho mejores. Sin embargo, hay que recordar que hoy en día la punta de línea de alta tensión en 500 KV (Sistema Interconectado Nacional) termina en Puerto Madryn, y no llega aún a Comodoro. La actual línea que conecta a esta ciudad con el resto del país hacia el norte, no resistiría el agregado de 100 MW eólicos, por problemas de estabilidad. En suma, todavía no se pueden elegir los mejores lugares, pero por las mejores razones.

Por otra parte, la empresa mendocina IMPSA planea un parque de 50 MW en la provincia de La Rioja (Pampa de Arauco), con una primera etapa de cinco molinos de 1,5 MW de desarrollo propio.
Lo cierto es que los proyectos, algunos muy importantes, que estaban en danza durante la década del noventa, con paridad 1:1 entre peso y dólar, al momento de la salida de esta convertibilidad quedaron automáticamente caducos. Con la devaluación del peso, el precio de la electricidad del MEM cayó por debajo de los 10 USD/MWh, valor absurdamente bajo. Posteriormente se fue incrementando “en cámara lenta” hasta los USD 30 /MWh actuales. Las proyecciones, basadas en los precios de los hidrocarburos, indican que seguirá subiendo.

Como empresa nuclear y espacial, INVAP ha abordado lo eólico con originalidad de ideas, y como patagónicos, su prioridad ha sido la fortaleza. Por ello, la robustez de sus aerogeneradores IVS 4500, de 4,5 kilovatios, no está basada en el sobredimensionamiento de componentes, sino en el diseño: hay soluciones elegantes y simples para cada desafío técnico, amén de materiales de excelencia y una muy buena terminación. Dos hechos verificables describen bien nuestros aparatos:

Son tan fuertes que necesitan de un único mantenimiento anual. El único equipo comparable en robustez es importado, pesa el doble y cuesta el doble.

Los IVS 4500, además, soportan –por diseño- el hielo, la nieve y una red de caminos que dificulta cualquier mantenimiento. Por eso hoy se los ve dando “protección catódica anticorrosiva” a equipos petroleros en la desolación de la estepa, o iluminando puestos de estancia, escuelas y desta- camentos aislados en la cordillera. Pero últimamente muestran también su buen funcionamiento en el bombeo de agua.

(fuente INVAP SE)

 

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